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La Papa Nos Salvo en Corea




El año 1956 yo vivía en Long Island, New York. La esposa de mi amigo Pepe llamada Leticia; me llamó un dia para decirme que Pepe le había dado un paro cardiaco y el estaba en intensivo en el hospital de Jamaica, Long Island. El quería hablar conmigo.

Pepe nació en un pueblo de Texas, hijo de padres mexicanos. Tomamos clases de “bartender”. Conocer la combinación de las bebidas era importante para ser mozo o camarero. Los comenzales eran políticos, senadores artistas famosos y millonarios. Nosotros teníamos que complacerlos con sus raras órdenes. Muchas veces acudi a Pepe para que me ayudara con los clientes de habla inglesa pues mi conocimiento del lenguaje era básico.

Cuando llegué al hospital, pensé que ya su familia de Texas estaba con él. Entré a la habitación y lo vi respirando por un tubo que le llevaba oxigeno hasta los pulmones y casi no podía hablar. La enfermera se me acercó; – señor su amigo está en intensivo dejelo descansar y dento de media hora le quitaremos el equipo que le cubre la boca y usted podrá conversar con él – Pasada la media hora pude entrar ala habitación y empezé a hablar con Pepe.

- ¿Pepe como te sientes?
- No muy bien Edie, no tengo mucho tiempo, quiero que escribas mis memorias porque cuando conozcas a mis padres probablemente ya no estaré. No me he comunicado con ellos desde 1941, año en el que yo me enlisté en la infantería del ejército de los Estados Unidos … -

… Después de un corto entrenamiento me enviaron al frente de la segunda guerra mundial. Estuve en Italia, francia y Polonia. Aprendí a usar mucho equipo militar y me convertíi en un experto soldado. Durante la invasión a Normandi en Francia, nos llevaron desde Inglatera en una barcaza y desembarcamos en las playas de Francia. El ataque fué por tierra y aire, habían mas de 200 barcos y miles de aviones, pero nosotros, como pertenecíamos a la infantería tuvimos que enfrentarnos a la batería pesada y tanques del ejército alemán. El coronel John O’Hara que dirigía nuestro regimiento, fué la primera victima. Al no estar él yo tome el mando. Como lluvia bajaban del cielo muchos paracaidistas. Parecía un infierno. Toda la noche estuvimos peleando, con bazucas, ametralladora, cañones livianos y granadas. Aún asi tuvimos muchas bajas. Cuando esto terminó, me enviaron con otro grupo a acabar con el último bastión que los alemanes tenian en Holanda. Alli mucha gente habla español y gracias a la ayuda que nos dieron pudimos consolidar el final de la guerra.

Cuando terminó la segunda guerra mundial regresé a Nueva York y empezé a trabajar en la oficina postal. Estando alli quise comunicarme con mi familia pero nunca sucedió. El año 1950, estalló la guerra de Korea. Esta colonia japonesa al rendirse el Japon la peninsul a fué dividida en dos partes. Del paralelo 38 hacia el norte se combierte en protectorado ruso y la parte del sur de los americanos. Esto no lo aceptaron los chinos y los koreanos y al no estar de acuerdo estalló la guerra en 1950. Las naciones unidas para resolver este problema enviaron tropas inglesas, americanas, francesas y también habían colombianos y puertoriqueños.

Muchos veteranos de la segunda guerra mundial fuimos reclutados y yo fui uno de ellos. Ya me gustaba estar en el frente me sentía muy orgulloso de servir a mi patria. Estando en Korea, el lugar era inhospito y las condiciones eran terribles durante el invierno hacia mucho frio y muchas veces teníamos que caminar hasta el lugar de combate. Con tantos militares extranjeros, y la ayuda de los militares surkoreanos, dominamos el norte y llegamos cerca de la frontera de China. Los norkoreanos fueron respaldados por los chinos y nos hicieron retroceder hasta el paralelo 38. Y es aquí que la furia del sur con mejor equipo militar y mejores pertrechos, nos mantuvimos peleando, pero los del norte, tenian también mucho refuerzo chino y esto complico nuestra situación. A mi me cambian de un batallón a otro, hasta que me eviaron con un regimiento del Caribe. El general de brigada de esta area, erá latino y podía comunicarse mejor con nosotros. Un dia fuimos llamados para subir una montana llamada Jackson Haight que estaba ocupada por los norcoreanos. Eran unos días de invierno hacia mucho frio pero no había excusas teníamos que cumplir las ordenes. Este lugar estaba lleno de soldados norcoreanosreanos y chinos. —Nunca pensamos que ivamos a pasar una pesadilla. El lugar era peligroso y había muchas minas. El terreno era fangoso por los sembradíos de arroz y habia muchos mosquitos. Hacia mucho frio y en un momento que nos atacaron tuvimos que pelear con ballonetas caladas cuerpo a cuerpo. Muchos amigos borincanos parecían guerreros espartacos que defendían con gran valentía nuestra ciudadanía.

De miles que fueron al frente solo regresamos 250. Hubo un momento que yo no podía caminar. El frio me paralizo los pies. Todos seguían hacia el frente pero a mi me dejaron con dos infantes. Uno de ellos me dijo; – vamos a cavar un hoyo y tu meteras las piernas hasta la rodilla. Te abrigaremos con colchas militares. Vamos a estar cerca de ti hasta que regrésen los otros que fueron al frente. – Tengo hambre llevo 5 dias sin comer nada. – Lo se hermano, nosotros estamos igual -

Esa noche empeze a botar la tierra que habin sacado y de pronto jale unas raíces que tenían partes redondas. Las examiné y noté que eran papas. Senti una gran alegría y llamé a mi amigo colombiano – Jairo, Jaaairo -
- ¿Que pasa Pepe? – Aquí hay papas Jairo -. Cuando el vino tome lo que yo le había mostrado y me dijo; – voy a rastear el área – Despues de media hora regresó. – Aqui hay un gran sembradío de este tubérculo. De hambre no vamos a morir. Junto con el otro soldado empezaron a sacar todo lo que podían y la juntaron para los soldados que regresaban – Herbió unas para alimentarnos y el agua hervida de las papas al enfriar. Me las rociaba por las piernas. Yo le pregunte – ¿porque tu haces eso? A lo que el me contestó; yo se de las cualidades de este tubérculo. Ese líquido va evitar que se te infecte los pies.

Dos días despues llegó el batallón de infantería. Hemos retrocedido y pronto llegara un refuerzo de Puzan pero todos estamos débiles, no tenemos nada para comer -
Jairo habló en voz alta – Hermanos aquí hay mucha papas asadas y herbidas. Este es nuestro refuerzo para seguir peleando -.

Esa noche todos comieron y siguieron haciéndolo por 7 dias más.Cuando llegó el batallón que nos iba remplazar se quedaron asombrados que todos estábamos fuertes y saludables. Ya de regreso al sur y a mí me llevaron a un hospital de Pusan. Los médicos que me atendieron me dijeron; – al congelársele las piernas, la circulación de la sangre se paralizó en esa area. Va tomar varios dias para que camine. También queremos decirle que su corazón se ha afectado porque al hacer presión su tamaño se agrandó en la aorta y el ventrículo derecho. Esto le puede causar un ataque cardíiaco vascular. Tiene que cuidarse mucho – .

Cuando regresábamos América en un barco militar, nuestros colegas traian en sus mochilas papas koreanas como un recuerdo o como un símbolo de una guerra con sorpresas.

Entonces después de relatarme este acontecimiento, quizás por el esfuerzo que hizo empezó a toser y ahogarse. Me dijeron que lo dejara descansando. A medida que yo me iba alejando, levantó su mano deciendo envía ese relato a mis padres. Aquel dia me fuí muy entristecido a mi casa. Al pie de la puerta principal estaba mi esposa, – Eduardo – me dijo; – Llamo hace unos minutos la señora Leticia, me dijo que Pepe falleció –.

Unas semanas mas tarde doña Leticia recibió la medalla de purpura ganada por Pepe en combate.

Espero te guste este cuento relato de la vida de CheoChinPun. Esta pendiendo para el proximo cuento de aventuras infantiles.

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